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De Estilos, Escuelas y Programas... 

 

Por Sifu Horacio Di Renzo

 Cuando deseamos aprender un arte, debemos ante todo buscar un buen maestro. Cosa difícil si las hay, habida cuenta de que uno (al comienzo) no sabe casi nada sobre el arte que quiere aprender. Es así como gran parte de los practicantes antiguos de kung fu tenemos muchos pasos andados y desandados: no siempre la primera elección será la más acertada. 

Si miramos el panorama Argentino (o de cualquier país con muchas artes marciales) a través de los ojos de un principiante, nos daremos cuenta de cuán complejo es el problema: decenas de profesores, muchísimas escuelas, y todos esos nombres complicados...¿cómo haremos para decidir? 

La respuesta siempre tiene como denominador común a la información. Cuando más información tengamos sobre el arte que queremos practicar,  más posibilidades tendremos de llegar al tan preciado objetivo.

Hoy trataremos de explicar algunos conceptos inherentes a las escuelas de artes marciales. Conceptos que parecen significar lo mismo si leemos las propagandas, pero que contienen facetas muy distintas del kung fu.

Qué es un Estilo, qué son las Escuelas

El wushu tiene en esta tierra algo más de 2000 años. Existen evidencias que lo colocan en la era de Confucio, y tiene mucho sentido que aún se pueda llegar más allá en el tiempo, dado que en esos tiempos China tuvo ejércitos, y por lo tanto tuvo métodos de lucha con armas y sin ellas.  

Es fácil explicar desde esa perspectiva, que su desarrollo en todo el territorio fue heterogéneo: muchas personas contribuyeron a mejorar los distintos métodos, que cambiaban de generación en generación , dado que aún la idea de "preservar" un sistema no existía: por el contrario, no cambiar equivalía a estancarse, dado que si el enemigo mejoraba sus artes militares, y uno no lo hacía , sobrevendría sin dudas la temida derrota. 

Cuando el arte marcial dejó de ser patrimonio exclusivo de los militares, la cosa cambio: los grupos civiles (gente comun, y monjes) tendieron a buscar la preservación de sus escuelas, por respeto a sus creadores y porque comenzaron a considerar sus conocimientos un patrimonio muy valioso. El arte marcial comenzó a tener nombre y apellido. Las formas y métodos de entrenamiento se consideraron valiosos tesoros en manos de un maestro, que con pasión lo transmitía a sus hijos, y eventualmente a otros alumnos que se convertían en sus discípulos y se comprometían de por vida. Los grupos de practicantes conformados por el Maestro y sus alumnos comenzaron a tomar la forma de Escuelas de Artes Marciales, y los conocimientos que se transmitían constituyeron lo que se comenzó a llamar Estilo.

Es decir: las ESCUELAS de Arte marcial (familias marciales compuestas por maestro, discípulos, etc) transmitían sus conocimientos en forma ordenada, configurando estos un ESTILO. Ante la muerte del maestro, por ejemplo,  sus discípulos, con la idea de formalizar la estructura marcial creada, bautizarían los conocimientos con un nombre, que sobreviviría para la posteridad, perpetuando la tradición.

Esto fue inicialmente un ESTILO: la "marca" que identificaría al kung fu de una escuela determinada.

Con el tiempo, los maestros eventualmente aprendían con otros maestros, y al acopiar más conocimiento era lógico que decidieran incorporar algunos elementos destilados de su experiencia, dentro de sus programas de  enseñanza. Cuando esos elementos cambiaban en forma importante, daban lugar a NUEVOS ESTILOS.

Así a grandes rasgos, fue creciendo y diversificándose el Wushu Tradicional durante siglos hasta el día de hoy.

Hoy: Estilos, Escuelas, Programas...

Escuela: un término que hoy en día suele tener muchos significados para el Wushu. ¿por qué digo esto? Si la Escuela de kung fu es a la Sociedad Macial lo que la Familia es a la sociedad civil...

Lamentablemente no es tan simple. Sí es cierto que el ambiente marcial está dividido en Escuelas de Wushu. Pero muchas veces los nombres de las Escuelas, suelen ser el único nombre que poseen esos grupos.  Falta indicar, qué ESTILO de wushu tradicional se trata.

Cuando uno lee "Las enseñanzas de la escuela XX" muchas veces la información no es más que esa, con lo que se suele mezclar los conceptos de Escuela y Estilo. "Mi escuela enseña esta forma", se suele decir, con lo cual parece determinarse que las distintas escuelas enseñan las formas que quieren , sean del estilo que sean.

Es decir, pongo el motor de un Chevrolet, en el Chasis de un Ford, le coloco el carburador de un Fiat, la batería de un Renault, y espero que funcione bien el auto.

De otra manera, sirvo una copa de vino compuesta por diez de los mejores vinos en partes iguales, esperando que el resultado final sea un vino superior a todos.

En el wushu, sucede como en los vinos: esto no funciona.

Los estilos que se han preservado durante siglos (la mayoría) son productos terminados, que contienen un sistema de práctica, un programa de formas, una progresión lógica en el aprendizaje, y que deben transmitirse adecuadamente para que funcionen. Son estilos que han sufrido la prueba de los siglos, en épocas en las que la vida podía protegerse muy bien con un arte marcial.

Pero ¿pueden modificarse hoy los estilos? El Wushu tradicional es un arte que debe ser enseñado como algo VIVO. Es decir, el maestro lo debe enseñar fluidamente y con la elasticidad necesaria, que por ser Maestro, puede darle sin modificar su esencia. Un principiante lo deformará, el maestro lo personalizará.

Cuando las ESCUELAS no enseñan ESTILOS, en realidad, sólo tienen un PROGRAMA DE FORMAS para ofrecer. Ese programa surge de los caminos recorridos por sus profesores ,quienes no han decidido pertenecer a un linaje marcial y deciden comenzarlo ellos mísmos. 

¿Esto es bueno? En mi opinión no, pero con las honrosas excepciones del caso. Veamos algunos ejemplos.

Actualmente muchos profesores (no puedo llamarlos Maestros dado que no cumplen las condiciones para serlo desde el punto de vista tradicional) juntan en un programa :

1) Formas que han aprendido con algún maestro , sin pertenecer a sus escuelas, sino como relaciones eventuales.

Si usted fuera un maestro de kung fu ¿enseñaría la esencia de su arte a un alumno que está de paso? Sospecho que su respuesta es NO. Y es así! Por mucho que me duela decirlo, quien no se compromete no aprende nada de valor con un maestro, esto ha sido siempre así, y no solamente en el kung fu.

Actualmente hay en las propagandas de las revistas, Maestros de kung fu que no pueden demostrar ni siquiera DOS años de pertenencia a la escuela de un Maestro reconocido. Han hecho grandes esfuerzos, se reconoce, pero han pasado de un seminario al otro, de un Campamento al otro, de un mes al otro sin llegar a aprender otra cosa que lo que se enseña en esas condiciones. No creo pecar de cerrado, ni de malintencionado, por el hecho de afirmar que quien no entra en una Escuela con la intensión de pertenecer a ella, y permanece un buen tiempo, no se hará nunca acreedor a conocimientos de importancia.

2) Las formas que les han llegado por videos o libros y les han gustado.

Al no tener los ojos de un maestro cerca, pueden hacer lo que quieran: sacar, poner, agregar, quitar formas. Son exponentes con talento, por lo cual no les cuesta nada aprender una forma de un video. Trate de aprender de videos, y después me dirá qué futuro le puede ver a un conocimiento adquirido por ese medio.

Imagine qué opinaría un maestro del siglo pasado, al saber que los conocimientos que él transmitía a alumnos que tenían buenas bases y practicaban cinco horas por día, se aprenden en un fin de semana frente a un televisor.

Estos dos puntos dan lugar a pensar otra cosa que descalifica estos métodos : en las escuelas de artes marciales o de cualquier índole, es importante aprender el paso tres luego del  dos. Es decir, si quiero dar el paso cinco, sin saber ninguno de los otros cuatro, tendré problemas en asimilar en ese paso todo lo que los demás aprendieron diligentemente durante los pasos anteriores.

¿Usted qué piensa? ¿Se puede tocar un flamenco en guitarra, sin haber tocado antes escalas de notas , o piezas simples? Entonces ¿por qué su profesor le enseña una forma avanzada de un estilo sin que usted haya adquirido las bases del mísmo? Así vemos gente haciendo por ejemplo, la Forma de Tigre y Grulla del estilo Hung Gar, y tiene TANTOS errores en los movimientos BASICOS propios del sistema que la mayoría de las bondades (incluso las combativas) de esa forma no pueden aprenderse y desarrollarse.

He visto gente haciendo el  KIU SAO del hung gar, de una manera, que aunque practicaran 20 años no podrían obtener los beneficios del mismo ni aplicarlo. No he visto este problema , en escuelas de Hung Gar...lo mismo pasa cuando vemos un alumno de mantis haciendo una forma de Wing Chun que su maestro le enseño. Compárelo con la misma forma ejecutada por un estudiante de Wing Chun ¿se verán iguales? Sin duda que no. Deje de lado que lo digo yo, piénselo con su propia cabeza.  

Entonces ¿por qué las ESCUELAS enseñan PROGRAMAS en lugar de ESTILOS?

Ya sabemos por qué. ¿Y cuáles serán los resultados? Con contadísimas y honrosas excepciones, los resultados serán mediocres.

¿Y cuáles serían las honrosas excepciones?

Cuando estos programas fueron desarrollados por maestros de verdad, quienes luego de haber pasado por una buena década de años practicando con el mismo maestro, deciden que desean enseñar distinto. Con sus trayectorias tan grandes y siendo muy talentosos, algunos de estos maestros pueden desarrollar programas decentes. No todos, por cierto.

El autor de esta nota no es, ciertamente, el dueño de la verdad. Es un profesor preocupado que ve como el kung fu crece en cantidad pero amenaza con diluirse en programas de Escuelas Independientes que enseñan un poquito de todo, lo más básico de todo, y son dirigidas por profesores que son muy jóvenes para tener una Escuela propia sin depender de nadie.

  • Piense: ¿qué motivos puede tener un "Maestro" de alrededor de cuarenta años de edad , para no tener un maestro? ¿acaso usted no sería su alumno durante una década?

  • Y entonces ¿no sería una contradicción, practicar veinte años seguidos con un "maestro" que no se ha quedado con ningún maestro más de unos pocos meses o un par de años ?

  • Piense ¿Cuánto ha aprendido usted en un par de años?

  • Y entonces ¿por qué practicar con alguien que ha aprendido un par de años?

 Estas preguntas muy "tontas", de tontas no tienen nada: pueden demostrarle a las claras, cuál  es el camino correcto para aprender muy bien, y mucho kung fu.

 Sifu Horacio Di Renzo

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