Muchas veces vemos demostraciones de "kung
fu", pero pocas veces vemos verdadero kung fu. Mis alumnos me han escuchado
decir esto en muchas oportunidades, y generalmente, los que hemos tenido la
suerte de entrenar con maestros de prestigio sabemos que esto es así.
Actualmente, se practica poco, se sabe poco, y se enseña algo de bastante
pobre calidad, que es en realidad una versión "lavada" de lo que fueron
realmente las artes marciales chinas en su apogeo.
Es muy buena costumbre buscar fuentes de peso para poder ver a auténticos
maestros y así, poder capturar al menos un poco de su esencia.
Los invito con ese objetivo, a ver este hermoso video.
En el verán al Maestro Zhang Rongshi (张荣时) , un renombrado Sifu de estilos
norteños que habiendo estudiado varios sistemas, formó su estilo propio.
Este Maestro también estudió en el Instituto de Kuoshu de Nanqing por lo que
se le atribuye haber aprendido Shaolin Norte con Ku Yu Cheung, pero eso no
se puede verificar.
Presten atención a su espíritu, su estampa al dar la clase, y sobre todo, a
la increíble habilidad que muestra tanto en formas como en aplicaciones. Y
también presten atención al ritmo, intención y energía de sus alumnos! una
maravilla.
Que lo disfruten.
Zhang RongShi - Segunda Parte
Segunda Parte
Y como si esto fuera poco, aquí lo podemos ver, pasados los 80 años de edad, dando clase de combate y moviéndose de una manera increible para su edad
Alguna vez me dijeron en mi Escuela "El kung Fu verdadero no siempre es tan bonito", haciendo referencia a que muchas veces, los practicantes se dejan influenciar demasiado por la "belleza" y la "estilización" dejando de lado elementos importantes como la energía, la intención, la técnica marcial.
Por supuesto que sin un buen Maestro es imposible alcanzar este nivel de claridad, criterio y búsqueda. Siempre es el paso más importante, buscar un Maestro que enseñe kung fu de verdad. Y seguirlo cómo sea. Como también se suele decir "una clase con un Buen Maestro vale mucho más que un año con uno malo".
No lo olviden. Una buena Escuela, un buen Maestro...y a entrenar.
Buena práctica
Profesor Horacio Di Renzo